Escribo esta líneas durante un vuelo de Shanghai a Frankfurt, unos días antes del comienzo de los Juegos -como dice mi buen amigo Juanjo Goñi, esto de los blogs tiene una gran componente de exhibicionismo digital-. Es un buen momento para hacer una reflexión sobre las realidades vascas y chinas. El vuelo es suficientemente largo.
Durante una semana, en una iniciativa del Instituto Vasco de Competitividad y su cátedra de competitividad en la Chinese-Euopean School of Business – por cierto, cómo se agradece el que tengamos gente en Euskadi que sea capaz de concebir estas iniciativas – he tenido la oportunidad de escuchar y ver la realidad china, y la de las empresas vascas que están implantadas en este país.
Lejos de la imagen que se ha dado tradicionalmente, China es un país que mantiene un modelo que no se basa únicamente en la competitividad basada en la eficiencia productiva sino que comienza a dar pasos muy notables hacia un modelo basado en la innovación. Es una novedad muy notable. Al menos para mí.
Si algo ha demostrado China en esto últimos 30 años desde la muerte de Mao y toma de la dirección por parte de Den Xiaoping, es que ha conseguido todo aquello que se ha propuesto. El mecanismo de imponer metas ambiciosas y conseguirlas ha generado el mayor progreso económico de la historia. Hay miles de datos, pero señalaré solo uno: en este tiempo, 300 millones de personas han abandonado la pobreza.
China, no solo crece, tiene muy claro cómo hacerlo. Ahora bien, tiene en frente desafíos descomunales, entre los que cabe destacar cuatro:
- Los problemas medioambientales
- Eliminar ( o al menos disminuir) la corrupción
- Mejorar el sistema educativo
- Mejorar la “infraestructura” social: sistema de pensiones, desempleo, salud, etc.
Con una inversión en I+D comparable a Euskadi en términos relativos, sobre el 1,5 % del PIB, China tiene el firme propósito de ser la primera economía del mundo. Y es ya, sin ninguna duda, un coarquitecto del mundo del siglo XXI. Con la misma idea en la base que da nombre a este blog, pasaremos del “Made in China” al “Invented in China”. Un hecho al que no podemos ser ajenos.
Es verdad que en frente de esto tenemos un gobierno de partido único, que legisla en función de sus intereses y de su proyecto. Los occidentales suelen centrar sus críticas en aquello que es aparentemente más obvio, la represión sobre la disidencia y la censura. Con ser grave, bajo mi punta de vista hay aspectos más drásticos y profundos, como es la ausencia de una sociedad civil organizada, ausencia de muchas instituciones esenciales. Algo necesario para cimentar una sociedad que crece a ese ritmo. En China lo que no sea Gobierno y o no sea actividad puramente mercantil, prácticamente no existe. Esto nos llevaría al banalizado y muchas veces equivocado concepto de la Responsabilidad Social. Pero de eso hablaré otro día.
Ya hay cien empresas vascas operando en China, más de la mitad en ellas produce allí. Hemos visto y conocido durante esta semana, a personas y organizaciones vascas que han decidido participar en ese proceso, no siempre fácil, no siempre exitoso pero muy positivo en términos generales. Esas empresas que compiten en China están en condiciones de competir en todo el mundo. La “vanguardia” vasca está bien asentada en China.
Y mientras tanto Euskadi debe pensar cual es su posición en ese diseño del siglo XXI. Aunque sea visto desde China, está claro que el tamaño pequeño tiene muchas ventajas y hay muchos ejemplos que sirven para ilustrarlo: Singapur, Finlandia, Estonia, Costa Rica, Irlanda, etc. En todos estos casos hay un elemento en común: ha existido una estrategia que apoyada sobre los factores facilitadores, sobre las fortalezas ha proyectado el país. Cada circunstancia es distinta y por eso las reglas no son imitables. Lo que sí necesitamos es una estrategia. El tópico de “nosotros haremos productos de mayor valor añadido” no es suficiente para hacer una propuesta de valor claramente diferenciada. Y las estrategias requieren liderazgos para su desarrollo.
Y en ese caso China será una oportunidad. En caso contrario, una amenaza.
PS: En las Olimpiadas de 1.988, sacaron 5 medallas de oro. Hoy el 7º (de 17) día de las Olimpiadas , cuando publico el post, llevan ¡25!







Iñaki, coincido plenamente contigo en la necesidad de disponer de una estrategia diferencial creada a partir de nuestras propias fortalezas. Una estrategia creada de forma AUDAZ, VALIENTE y sobre todo SELECTIVA, ya que como decía Eugenio Bregolat, ex embajador de España en China, en una reciente entrevista (1), la especialización es la única manera que desde un país del tamaño de Euskadi podemos afrontar el futuro y hacer de países como China una oportunidad en lugar de una amenaza.
La siguiente pregunta a formular sería ¿cómo?, es decir, ¿cómo elaborar dicha estrategia?. Es aquí donde realmente considero que tenemos que centrarnos en estos momentos. Es la clave para pasar del “Thought in Euskadi” al “Made in Euskadi” que comentaba Guillermo. Para ello, tres reflexiones básicas que espero sirvan de punto de partida:
a) Los cuatro principios básicos que Esko Aho, presidente de SITRA y ex presidente de Finlandia, enumera es su reciente artículo “Cómo construir un Silicon Valey en Europa”(2), que se resumen en:
1. Construir sobre los puntos fuertes ya existentes
2. Concentrar los recursos en hacer unas cuantas cosas realmente bien.
3. Ser abiertos.
4. Realizar estudios comparativos, supervisar y ser transparentes.
b) La necesidad de dotar a dicha estrategia de un carácter LARGOPLACISTA, al margen de los vaivenes generados a raíz de los cambios institucionales de rigor.
c) La importancia de implicar al sector privado, hasta el punto de que su elaboración sea una RESPONSABILIDAD COMPARTIDA ENTRE EL SECTOR PÚBLICO Y EL PRIVADO, y no únicamente del primero, tal y como viene siendo costumbre. En este sentido, Innobasque, debido a su carácter público-privado, podría ser el foro adecuado donde trabajarlo.
(1) http://www.diariovasco.com/20080624/economia/espabilamos-educacion-china-sera-20080624.html
(2)http://www.elpais.com/articulo/empresas/construir/Silicon/Valley/Europa/elpepueconeg/20080720elpnegemp_11/Tes
Una Sociedad Civil organizada, con un proyecto compartido, tendría poco de qué preocuparse con China (aunque bastante en qué ocuparse. Coincido contigo Iñaki en el lujo y la oportunidad que supone tener el IVC “en casa”).
Coincido con el excelente post, y con el comentario de Alaitz, y me anima el camino ya recorrido en la vertebración de la Sociedad Civil, y en el imprescindible aunque complejo pacto público-privado.
Así que este curso habrá que volver a tirarse a la piscina, que Phelps ha dejado claro que ser el primero es cosa de ponerse a ello.
Pienso que en Euskadi, debido probablemente a la situación de la que partíamos, se le ha dado excesiva preponderancia a la parte institucional y política. Posiblemente era necesario. Pero ha llegado el momento de que la Sociedad Civil tome mayor protagonismo. Y en efecto, como dicen Guiller y Alaitz debemos reforzar esa vertebración de la Sociedad civil.
Pero es también un ejercicio de responsabilidad. Saber que somos responsables de nosotros mismos y de nuestro futuro. Asumir eso es lo que diferencia a unas comunidades de otras.
Decía ayer Obama en su discurso de aceptación del candidatura a presidente que “no podemos esperar que el Gobierno lo solucione todo. El Gobierno no puede apagar la TV de vuestros hijos para que estudien”. Esa es la idea que subyace en mi comentario.
Por cierto cuando escribí el post, China llevaba 25 medallas de oro. Acabó con 52. En 1.988 obtuvo 5.
Me parece iñaki que está muy bien ver Euskadi cundo no estamos en Euskadi, es distinto y te lo digo desde Argentina, un gran pais que se revuelve cada pocos años en una nueva crisis y se propone cuando lo controla en el volver a empezar. El comentario continuo y enquistado en pregunta permanente es cómo sindo tan rico ( Extensión, recursos naturales, universidades, población inmigrante europea,…) el pais no parece ser lo que todos podían imaginar.
Dónde están los frenos que hacen una inflacción del 0,8 mensual, y nuevas crisis , esta vez agricola luego no se cual…y seguir así en ña desesperación de quien vive en un agujero.
Hablando de China y Argentina el perodico local trae un discurso de un representante del gobierno concretamente el secretario de industria argentinio sobre los problemas de la industria textil y copio el titular: “Fraguío garantizó proteción al sector textil contra las importaciones de China”.
¿Tendrá algo que ver en todo esto cómo se encaran los problemas? La actividad ilegal de algunas importaciones chinas se ve como el problema y la solución es proteger en lugar de rehacer, de innovar de transformar. de esto no se dice nada porque es ver, al menos, una parte del problema dentro y esto es un ejercicio duro y que exige cambiar de actitud. DE ACTITUD. De esto voy a hablar en un congreso a mas de 600 Pymes en Buenos Aires.
Creo que está ahi la clave de lo que debemos buscar, que estará más determinado por el cómo hacemos las cosas, que por el qué cosas hacemos. Las cosas son cada vez mas parecidas en todas partes, todo se copia facil salvo el como son las personas que hacen las cosas. Y volviendo a China las relaciones humans no son el eje de su desarrollo, de momento.
Nuestra esencia y siguiendo con la idea de -ser lo que está en nuestras raíces- está en la escasa aceptación social de la distancia al poder, que deriva en un modo de vida sin “distancias entre clases”. En la práxis somos mucho más iguales en lo relacional, que en las ideologías, marcos estereotipados por los discursos políticos que nos enredan demasiado en debates -antiguos- que nos distanciarían mucho mas si no fueramos como somos.
Mi propuesta es sencilla “ser lider mundial en COMPARTIR conocimiento, nuestro indicador son las licencias creative commons. Una por habitante” Un pais que socializa el conocimiento a mivel internacional, como forma social de desarrollo para dentro y para fuera. Nada mas y nada menos, pero como dice Alaitz hay que elegir un CÓMO.
Gracias Iñaki desde IGUAZÜ.( Aguas grandes )
Juanjo
Ya me parecía que Juanjo entraría rápido al quite. Y sin decepcionar. Gracias.
Y con una propuesta provocativa: ser lideres mundiales en COMPARTIR conocimiento. ¿Cómo lo ves Alaitz?
Comparto que lo verdaderamente difereciador es el cómo. No hay pais o región que se precie que no tenga una estrategia en innovación. o en biotecnolgía. La diferencia entre el éxito y del fracaso está en el cómo. La cuestión es cómo conseguir que gente ordinaria pueda hacer cosas extraordinarias, es el gran anhelo y para eso el cómo es determinante. Tres propuestas para el cómo: promover el desarrollo de las personas, promover el desarrollo de las personas y promover el desarrollo de las personas.
Coméntalo en Argentina Juanjo, todo lo demás ya lo tienen.
Comparto plenamente la idea de Juanjo. La clave está en COMPARTIR. Compartir no sólo conocimientos, sino proyectos, intereses, metas… De hecho es la filosofía que subyace bajo uno de los fenómenos que está revolucionando nuestra era: Internet. Y más concretamente la web 2.0. la cual cada vez me genera más fascinación (os invito a seguir el blog de Julen Iturbe que habla de esto y mucho más).
Sin embargo, la realidad es que aun tenemos mucho recelo. Como ejemplo os comento que internamente en Innobasque estamos aún debatiendo sobre la conveniencia de abrir el acceso a los contenidos generados por los i-talde en las wiki (por cierto os invito a entrar si aún no lo habéis hecho ya).
Sin ir más lejos, en el caso del Sistema Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación, y partiendo de la osadía que me dota mi ignorancia sobre el mismo ¿es posible hablar de un sistema de ciencia tecnología e innovación donde todos los agentes compartan realmente los resultados de su investigación básica?¿Tiene sentido?
la pregunta es más que pertinente, Alaitz, y me atrevería a ir un poquito más alla: ¿tendrá sentido lo contrario? Es decir, ¿podrá nuestro sistema permitirse el lujo de la fragmentación, de las apuestas estratégicas a escala individual y desconectadas de retos de mayor calado? Creo que el sentido de mi pregunta denota ya mi propia opinión.
Uno de los grandes atributos sobre los cuales podemos construir esta Segunda Gran Transformación es, precisamente, nuestra experiencia puntual (y exitosa en ciertos casos) a la hora de crear estructuras académicas, empresariales y sociales fundamentadas en la cooperación.
Me sumo al apoyo de Alaitz y Pilar a la propuesta de Juanjo (este próximo martes se pone en marcha un i-Talde para implantar el Sistema de Indicadores de la 2ª Transformación, en el que tendremos ocasión de darle cauce: a ver si lo conseguimos).
Me re-sumo a la propuesta de Iñaki de que ha llegado el momento de que la Sociedad Civil asuma sus responsabilidades. La cita de Obama me ha encantado, se la he contado a veinte personas en los dos últimos días.
A ver si en esto somos capaces también de abrir un cauce.
[...] Como ya nos anticipaba Iñaki, en todo este viaje vamos a tener de compañeros de viaje a China, que parece que también ha encontrado el pedal de aceleración, y le está dando zapatilla. Se han propuesto llegar al 2,5% en 2020. Nosotros, si lo hacemos bien, habremos llegado en 2020 al objetivo del 3,80%. Para entonces no miraremos tanto el indicador del depósito, porque el GPS nos dirá datos mucho más interesantes. [...]
[...] el agosto olímpico del año pasado, Iñaki nos dejaba algunas interesantes reflexiones sobre China, Euskadi y el Siglo XXI. Me he acordado hoy de ellas leyendo el informe publicado en Abril por The Economist “A New [...]