Se ha puesto en marcha en Euskadi una iniciativa sin precedentes en nuestro entorno: ser la referencia en innovación. No es una cuestión puramente estadística, tiene que ver con la calidad de vida. Es una apuesta en la que todos podemos encontrar un espacio común de acuerdo: se trata de mejorar la vida de nuestros hijos.
Me consta que hay personas que discrepan de este alarde, que muestran su disconformidad con el despliegue realizado. Ojalá las críticas sean escuchadas. Ahora bien, debemos hacer un esfuerzo por enfocar en lo que nos une, en el acuerdo, y el acuerdo existe. La inmensa mayoría de las personas compartimos la visión de que debemos hacer un esfuerzo alineado hacia ese escenario con una actividad de gran valor añadido, con una sociedad próspera, con trabajos de calidad, con tiempo de calidad. Una sociedad ejemplar con la innovación al servicio de las personas, con personas de calidad.
A mí me parece una visión hermosa. Y que merece trabajar por ella. Respetando las diferencias y los desacuerdos, pero valorando los puntos en común. Este país ha mostrado una gran vitalidad hasta ahora. Si alineamos esa vitalidad daremos un gran paso. Quiero ser partícipe de la ilusión que constituye ser parte de algo grande.
Todos tenemos distintas opiniones sobre el proceso y ahí está el desafío. Lo que Jon Azua llama la “magia del proceso” en los ejercicios de colaboración a medio-largo plazo. Yo creo firmemente en la colaboración como mecanismo básico para generar valor. Y esa es la aproximación con lo que yo llego a Innobasque. Desde el convencimiento de que desde la colaboración, terminaré obteniendo un valor que de otra manera no obtendría. No es un enfoque de recibir por lo que doy, de suma cero. Es crear. Es construir. Es generar valor para todos, del que todos carecíamos y del que todos nos beneficiaremos.
Ya sabemos que criticar genera una sensación inmediata de placer. Está empíricamente demostrado. El elogio es difícil y nos sitúa aparentemente por debajo de nuestro interlocutor. ¡Cuánto valor ha destruido esta percepción!. Quiero revindicar el elogio del prójimo, el reconocimiento del mérito ajeno, la necesidad de generar adhesiones a proyectos que no solo son los nuestros. Quiero construir con otros y que otros construyan conmigo.
Y eso es una forma de entender el modo en que las personas y las organizaciones transitamos por el mundo. Es el motivo por el que me uno a este blog. Es la clave.







¡ Qué excelente forma de empezar una conversación !
Me ayuda a mantener la ilusión de que el proyecto Innobasque pueda generar valor: el que aportaréis las personas que estáis dispuestas a construir con otros. Como tú dices muy bien, es la única clave.
Viniendo de alguien cuyos propios proyectos profesionales son igual de ambiciosos, igual de retadores que los de Innobasque, para mí tiene más valor. Tendrías excusa para concentrarte en ellos y dejar a un lado otras historias.
De verdad espero que obtengas algo de valor, porque no tengo ninguna que aquí lo has empezado a aportar ya