Otra vez este tema que, recurrentemente, siempre vuelve.
Toda la literatura empresarial está invadida, infestada de la necesidad del tamaño. Algunas veces se habla del tamaño mínimo, otras veces del tamaño crítico, pero casi siempre del volumen. Incluso en la Innovación se habla frecuentemente de la necesidad de un tamaño para poder acceder a la I+D, para poder abordarla. El colmo, que en Innovación se permita semejante tropelía. Incluso alguna ministra alude, sin pensarlo mucho, en la ineficacia de dividir estructuras porque así no se alcanzan tamaños necesarios.
No estamos en contra del crecimiento, faltaría más, pero sí en reducirlo únicamente a los vectores que habitualmente se miden. Como si no hubiera otros aspectos diferentes de los vectores cuantificados habitualmente. El crecimiento en facturación, en volumen de activos, en nº de personas, no es la característica importante, sino que es, en todo caso, una consecuencia de hacer otras cosas bien.
Como si de nuevos ricos se tratara, muchas organizaciones y personas, presumen solamente de su volumen. Hasta IBM cometió el error de creer garantizado su futuro por la falta de tamaño de sus competidores.
Incluso en las relaciones de Innovación observamos con demasiada frecuencia una excesiva pleitesía hacia el volumen y el poder, y no hacia lo cualitativo, lo singular. Maltratando de paso, a todos los “pequeños” a quienes se ningunea.
Ahora bien, lo realmente valioso es lo cualitativo. En la Innovación lo que cuenta de verdad es la aportación novedosa, la que no se había detectado, ni había generado nadie precedentemente. Eso no se puede medir anticipadamente como bien apunta P. SENGE.
La construcción de una propuesta diferente no se explica por aplicar un volumen de esfuerzos o elementos, sino que lo que cuenta es las ganas de hacer algo singular, DIFERENTE,que nadie había intentado.
Veamos temas relevantes para la Innovación para los que el tamaño no cuenta:
- La generación de una emoción positiva, de pasión.
- La generación de ambición por conseguir lo que no se ha logrado aún.
- La generación de relaciones innovadoras entre organizaciones.
- La relación relevante entre personas.
- La vocación para conseguir una nueva solución.
- La generación de equipos de alto rendimiento.
- Ser referente en Innovación.
- Tener sueños inalcanzables.
- Tener autoridad ante otras personas.
Por otra parte lo cuantitativo, el tamaño como referencia, debería de estar menos valorado como argumento, en un territorio que se ha empeñado en considerarse diferente y viable, contra todas las reglas difundidas mayoritariamente que se utilizan hoy por hoy en el mundo de la gestión empresarial. No olvidemos que cualquier realidad espléndida por sus dimensiones actuales, fue antes pequeña, poco apreciada por las ópticas de los grandes.
Además, visto lo ocurrido al día de hoy, con la crisis de 2008, con empresas que hacían del tamaño un argumento de peso, podemos ahorrarnos todas las argumentaciones cuantitativas.







Kaixo Juanmari,
Me recuerda tu post a uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida profesional, y que tiene que ver con eso que tú has llamado con acierto la relación relevante entre personas.
El consejo fue sencillo: que me acostumbrase en mi trabajo a valorar y tratar los proyectos y la personas no por lo que han hecho o la posición que tienen en ese momento, sino por lo que les queda por hacer, por el valor que generarán a futuro.
En tu lista de temas relevantes para la innovación das bastantes pistas sobre los rasgos que, también a mi juicio, reúnen las personas que necesitamos para construir una Euskadi innovadora.
Así que, por coherencia, tendré que tratarte bien, cada vez mejor.
@juanmari2 El tamaño es importante, como no! Ahora bien, qué tamaño es el ideal para ser innovador es ya algo mucho más complicado. En un ecosistema como el vasco donde conviven muchísimas pequeñas y medianas empresas la clave, en mi humilde opinión, no es tanto fusionarlas y crear “algo grande”. Creo que el reto viene por aprender a trabajar en red. Pero de verdad!! Nada de medias tintas ni colaboraciones puntuales. Vamos a trabajar en red. Tu lista de temas relevantes es increíblemente útil, por eso creo que deberíamos a empezar a trabajar en ello. ¿como podemos crear esa disposición para trabajar en red? Es posible? es beneficioso para todas las partes? Yo CREO que si, pero necesitamos que las creencias se conviertan en hechos.
@guiller Ese consejo que te dieron a ti también lo he oído yo de alguien a quien estimo mucho. Creo que es una de las cosas que a veces se nos olvida y es de capital importancia.
Seguimos conversando y ánimo con el blog!!
Insisto: El tamaño jamás ha sido importante hasta que se han apoderado de la opinión, los observadores cortos de vista que sólo ven las cosas cuando son ya grandes.
Lo que ha imortado en la vida de los seres vivientes ha sido su cualidad, su singularidad.
Pero sobre todo creo en el respeto, en que la dignidad de cualquiera, persona, animal, planta, u organización, reside en su ser, y no en su tamaño.
Y, sobre todo, cuando alguien habla de la importancia del tamaño empresarial, me acuerdo siempre de los pequeños. Que, por cierto, son muchos más.
O sea, que los que hablan de la importancia del tamaño, del tamaño crítico, etc., no se dan cuenta de la cantidad de pequeños a los que minus valoran.
En resumen, “Lo pequeño es hermoso”. (Es el título de un maravilloso libro de Shumaker)
Y cada grano de arena hace playa.
Cada empresa pequeña, cada personal hace país.
Ondo izan.
[...] el último post de Juan Mari en este blog nos recordaba los peligros de medir el tamaño, cuando a menudo la semilla de la Innovación se [...]
Totalmente de acuerdo con lo que dices, Juanmari.
‘Cada grano de arena hace playa’ y cada persona, su ser, su dignidad, su entrega (o al menos su deseo de entrega) hace a cada empresa valiosa independiente de su tamaño.
Cada persona hace país, cada familia hace país, cada empresa hace país. El tamaño de éstas a veces puede ser bueno en inlcuso necesario, pero ¡cúantas torres se caen por olvidarse que el crecimento no es la clave. El cuidado de las personas y el adaptar la empresa (que, si no equivoco, surge como comunidad de personas para el desarrollo de una actividad que no la puede hacer uno sólo) a las necesidades del momento innovando en todos los aspectos que sean necesarios – contando como base a las personas, me parece muy importante. El tamaño, depende de la actividad de que se trate. Una variable más a tener en cuenta.