Hoy es un gran día. Es 20 de enero y celebramos la existencia de algo “único en el cielo” y “único en el mundo” – el primero Sebastian y el segundo Donosti. No podía evitar traer este hilo dada mi condición recogida en mi apellido. Esta condición de único es uno de los argumentosde este artículo.

- …bakarra zeruan, bakarra munduan…
En fin, volvamos al Valor y a su carácter único. Hoy se habla mucho de valor, de la generación de valor, de su importancia. Pero, ¿existe un compromiso de verdad en la generación mutua de valor? Yo creo que no. Es más, hay veces que se confunde la creación de gasto con la creación de valor. (No sería alocado pensar en que parte del IVA sea sustituido por el ICA –el impuesto sobre el coste añadido-, el tipo del ICA sería más alto que el del IVA, grabando más el coste que el valor de verdad. Otro día hablaremos de políticas activas).
Vamos consiguiendo comprender, no sin esfuerzo, que absolutamente todo en este planeta está sujeto a la inapelable aplicación de la Ley del Valor, es decir, “Aquello que no es valorado, terminará desapareciendo o siendo irrelevante”. Dicho así parece evidente, pero hay quien se enroca en arrojar culpas y responsabilidades a terceros cuando las cosas van mal y en realidad lo que en el fondo hay es una ausencia de creación de valor, o peor aún, destrucción de valor. Someter un trabajo, una organización, una actividad, una empresa, una iniciativa, una idea política, una relación a la idea del valor es la prueba del algodón con mayúsculas, ¿estoy creando valor para alguien?¿estoy creando el suficiente valor?. ¿Es este blog valioso?¿Para quien?¿Compensa eso mi trabajo?
Las personas y las organizaciones estamos implicados en decenas de complejas redes de intercambio de valor. Triunfaremos en la medida en que seamos capaces de generar valor para todas las partes. Crecer conjuntamente. Huir del intercambio puro y duro, y poner las bases para crear más valor que podamos repartir. ¡Eso si que es es transformar!¡Eso sí que es innovación! Es una obligación alejarnos de la posición cortoplacista, interesada, cutre, el yo te doy uno, tú me das uno. Debemos transitar hacia escenarios donde ambas partes se comprometan a buscar de forma conjunta la creación de valor, para luego compartirlo. Parece otra obviedad, pero si vemos la aplicación de este concepto a la relación entre la empresa y los trabajadores, veremos la realidad cruda. Con las partes, cada una en su trinchera, repartiéndose un pírrico botín (por ejemplo, 2,5% de subida a cambio de 4 horas menos trabajadas al año y una flexibilidad de 100 horas). ¿Es eso valor? ¿Qué parte gana hay? Bajo mi punto de vista, ninguna.
Lo que ocurre es que el Valor tiene dos atributos que dificultan su gestión.
1. El valor es una propiedad otorgada por el receptor
2. La percepción del Valor es única para cada receptor.
Lo primero requiere un ejercicio sin parangón de identificación de los intereses del de enfrente, lo segundo, una gestión individualizada en la generación de valor. Pero si estamos dispuestos a abordar este proceso, conseguiremos simplificar la gestión de manera determinante, la Gestión por Valor es el “minimalismo” aplicado a la gestión.
La generación de Valor debe presidir las relaciones no ya sólo de cliente-proveedor, sino la relación entre socios, entre trabajadores y empresas, debe ser la métrica para el sistema de innovación (uno aquí mi reflexión del otro día sobre la eficiencia y el output), para las nuevas iniciativas sociales, para la puesta en marcha de nuevos proyectos, etc
Atrevámonos con la prueba del algodón.
PD: Hoy es, además, un día histórico. Acabo de escuchar el discurso de Obama en su toma de posesión. La verdad es que el lamentable legado que recibe va a requerir dosis inmensas de creación de valor para paliar la destrucción de los últimos 8 años de Bush. Ocho años de avaricia, de generar riqueza aparente sin valor, de destruir valor económico y ecológico, y por encima de todo, destruyendo la vida, el valor supremo. Un ejemplo para que no se repita. Ojala Obama reciba respuesta a su llamada a la sociedad civil para la reconstrucción.







Iñaki, me apunto a la idea de “generar valor para todas las partes” y “huir del intercambio puro y duro”, especialmente en el contexto de crisis en la que nos encontramos.
Pero una pregunta, ¿cómo incorporar la métrica en el sistema de innovación teniendo en cuenta su nivel de subjetividad? ¿Podríamos ir más allá de la visión economicista del concepto valor (me refiero a los términos eficiencia y output)?
Con respecto a Obama, tras escuchar frases como “The world has changed, and we must change with it”, y leer el primer post del blog de la Casa Blanca, “Change has come to the WhiteHouse.gov”, no puedo más que cruzar los dedos para que sea capaz de cubrir al menos una parte de las expectativas que todos hemos puesto en él y seguir expectante a la única persona que está siendo capaz de generar esperanza real.
PD. Irónicamente acabo de ver que en la 2 están emitiendo la pélicula “W.” de Oliver Stone. Curiosa elección de la cadena estatal para la despedida a George W. Bush.
Por supuesto es necesario introducir la métrica. En caso contrario se queda en un ambiguo concepto. Mera intención. Como dices el valor supera ampliamente las fronteras “economicistas” y como decía en mi entrada depende del interés del de enfrente. Pero el valor se puede medir. Más allá de los euros.
De hecho, en la red se está produciendo un fenómeno que no tiene una explicación económica. Todos los días hay miles de personas que contribuyen en sus webs, en sus blogs con conocimiento, trabajo y tiempo. A cambio de nada.
¿De nada?
Iñaki, hay valor en este post. Al menos para mí. Un valor que desde donde yo estoy ahora percibo como receptor.
Me gusta la forma en la que en Fatronik-Tecnalia estáis apostando por este concepto. Hay que centrarse en el Valor, coincido plenamente.
Las subvenciones que han rodeado el mundo de la Ciencia y la Tecnología han creado una cultura del Coste en torno al Conocimiento (¿cuánto cuesta la hora-hombre de un investigador?¿cuánto cuesta este proyecto?). Lo que importa no es lo que cuesta generar conocimiento, es el Valor que se aporta a las empresas, a la sociedad. Eso Fatronik lo ha entendido siempre mejor, probablemente por su origen (supongo que algo tendréis que ver también los que andáis por allí).
Mirando más cerca ¿qué valor está aportando Innobasque? Me desayuno con esa pregunta y vuelvo en el coche a casa con la misma pregunta. Así que tu reflexión se acerca a mis dolores de cabeza. A estas alturas del partido, no debiera ser difícil responder a esta pregunta tan sencilla…
Tampoco es fácil empezar una revolución, transformar un Sistema con inercia de años. Tampoco es fácil a nuestra edad (al menos para mí) entender esta dinámica de las redes sociales que es probablemente la respuesta a muchas preguntas que todavía ni siquiera sabemos hacernos. No todo lo que cuesta vale, pero algunas veces cuesta encontrar el camino para generar valor.
Así que me acojo a la protección de San Sebastián, e invoco a los poderes haitianos de Obama (ha elegido bien la fecha para su investidura, una pena que le haya impedido venir a Donosti…). Conseguiremos acabar lo que hemos empezado (más bien, lo que otros han empezado).
Si tú también nos ayudas, confío mucho más en que lo conseguiremos.
un abrazo,
guiller
[...] algunas ideas de este mapa (antes Iñaki tiene que escribir Ética del Valor II, que con el tomo I nos dejó muy buen sabor de [...]