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Confluencia Rio Sucio y Rio Patria, Costa Rica

Confluencia Río Sucio y Río Patria, Costa Rica

Es curioso como en ocasiones en la vida pueden llegar a confluir ideas procedentes de diferentes lugares en un mismo momento. En este caso se trata de una serie de artículos que he estado leyendo este fin de semana(1), así como algunas reflexiones surgidas a lo largo de las jornadas que hemos celebrado recientemente en Innobasque. Ambas, hacen referencia a su vez, a una conversación que una y otra vez ha surgido en este blog que con mucho cariño está construyendo Guillermo: I+D vs. Innovación.

Cada vez que aparece un artículo en la prensa acerca de la innovación o que alguien del ámbito público habla sobre lo que se está haciendo para fomentar la innovación, parece que se habla exclusivamente de “I+D” o “investigación científica” como sinónimo de innovación.  Se trata de una confusión preocupante.

En primer lugar, hay que partir de la definición correcta de innovación, que es mucho más amplia que la de “I+D”.  De hecho, muchas de las empresas más innovadoras del planeta ni siquiera tienen una organización de “I+D”.  La innovación, en el ámbito de los negocios, podemos definirla como “la transformación de ideas nuevas en valor”.  Lógicamente, la I+D puede ser una fuente de ideas nuevas, o asimismo una manera de encontrar la forma de transformar una nueva idea en un negocio, pero hay otras muchas fuentes de ideas nuevas y muchas otras formas de transformarlas en negocios rentables que a través de la “I+D”.

Jordi Canales, en su artículo publicado recientemente en la Vanguardia con el titulo “Innovación y Crecimiento“, nos explica cómo compañías cómo Inditex, Indra, Mango, Santander o Telefónica, entre otras, estandartes de la economía estatal durante los últimos años, han basado su éxito no tanto en una mayor inversión en tecnología o una asignación de recursos adicionales a la investigación – siempre convenientes-, sino en su capacidad de definir un modelo de negocio innovador, creando nuevos modos de servir a los clientes, con un equipo humano competente, comprometido y una excelente gestión.

Patricio Hunt, por su parte, ahonda en los datos que prueban esta hipótesis en un contexto más amplio que el español. Tomando como punto de partida los siguientes colectivos:

Realiza una comparación de su desempeño en base al índice S&P500:

  • 1997-2007: Las compañías más innovadoras evolucionaron 10,56 veces por encima del S&P500 mientras que las que más invierten en I+D lo hicieron apenas 1,63 veces mejor
  • 2002-2007: Las compañías más innovadoras evolucionaron 3,13 veces mejor que el S&P500 mientras que las que más invierten en I+D apenas lograron emular al S&P500

Concluyendo con la identificación de tres temas clave a analizar profundamente:

  1. A mayor inversión en I+D, en períodos largos, las empresas se desempeñan claramente mejor que el promedio del mercado.
  2. Sin embargo, el mero hecho de invertir en I+D no necesariamente hace que las compañías sean más innovadoras.  Se puede innovar sin necesariamente invertir grandes sumas en I+D.
  3. Cuando el foco cambia y se invierte en Innovación, los resultados son mucho más poderosos que los conseguidos a partir de la mera inversión en I+D.

A pesar de que pueda resultar un tanto manido, considero esencial ser cuidadosos -llegaría al punto de exquisitos- en diferenciar estos dos conceptos por los siguientes motivos:

  • En la medida en que se entienda la innovación desde una perspectiva tan acotada como la I+D, difícilmente se podrán diseñar y poner en marcha medidas capaces de abordar el problema verdadero que inhibe la innovación. Mientras el impulso a la I+D puede realizarse con medidas instrumentales como la financiación, los subsidios, las deducciones fiscales y las ayudas directas, impulsar la innovación, en cambio, es un proceso complejo, que tiene más elementos intangibles que tangibles.
  • Se puede dar a entender que la innovación está sólo al alcance de aquellas organizaciones capaces de realizar inversiones en I+D, mientras que la realidad es que todas las organizaciones están en condiciones de innovar (mientras que no todas estén en condiciones de invertir en I+D).
  • El mero hecho de invertir en I+D no necesariamente hace que las compañías sean más innovadoras. Es decir, es necesario invertir en I+D y conviene seguir mejorando. Sin embargo, esto no es óbice para considerar que una empresa es innovadora, ya que la innovación es creatividad, frescura, apuesta de futuro y deseos de mejora.

(1)Nota:

Innovación y Crecimiento“, Jordi Canals, 28/12/2008, La Vanguardia

Invertir en I+D no es lo mismo que Innovar“, Patricio Hunt, 30/12/2008, www.intelectium.com

17 comentarios en “Sobre la Diferencia entre la Innovación y la I+D”

  1. Julen says:

    Por animar la conversación: ¿y si ya tuviéramos que mudar de términos y entrar más en el terreno de la transformación?
    http://tinyurl.com/a6kwm6 y luego http://tinyurl.com/9ecyyb
    Saludos a la nueva blogger y ánimo. Ahora sólo hay que seguir la conversación con argumentos ;-)

  2. [...] model d’Innovació que s’està desenvolupant al País Basc, tinc sana enveja. Avui he llegit Sobre la diferència entre la Innovació i la R+D és un magnífic article que apareix al bloc Thought in [...]

  3. Excelente post. Me quedo con la última de las conclusiones. Innovación es creatividad, frescura, apuesta de futuro. La innovación en una empresa tiene mucho que ver con las personas que la impulsan en ella, y no tanto con las inversiones. He visto empresas con muchas capacidades que no han progresado por falta de personas con visión entre sus mandos intermedios y también por falta de buenos gestores, a pesar de haber dinero disponible para I+D. También empresas con menos capacidades que gracias a una sola persona en la empresa con cierta visión y amplitud de miras, han abierto las puertas a la innovación con espectaculares resultados.

  4. lorena says:

    Me alegra mucho poder constestar a este blog, ya que efectivamente se confunden peligrosamente los téminos innovación y desarrollo I+D.

    Yo he vivido la experiencia de no tener un duro, no tener la nasa y sin embargo fuimos capaces de crear una empresa de la nada, con ideas frescas, con entusiasmo, con un equipo humano que le movía lo que me movía a mí, “trabajar divirtiéndonos”. Creo que a pesar de haber sufrido muchos sin sabores, ha sido la experiencia humana y profesional más importante de mi vida, ya que conformamos en su momento una empresa puntera, innovadora a nivel de gestión basada en las personas, en la transparencia y en la confianza y sobre todo,,, fuimos unos valientes y creo , que eso noa ha marcado a todos ya que evidemtemente somos humanos y el miedo es humano y es libre, pero sacamos la conclusión de que TODO es posible y que PODIAMOS.

    De ahí enganche durante 2 años con todos los modelos de management humanista basados en las personas y trabajando conceptos como la confianza, el compromiso, la coomunicación, la expresión de las emociones y un largo etc. Esto me hizo desembocar en el mundo del coaching de equipos , del coach ejecutivo y el liderazgo. Creo que todo tiene relación y ha estado ahí siempre, y ahora, espero, se empezarán a valorar todos estos modelos de coumicación.

    Animo y que ésto se extienda, creo que somos muchas personas las que estamos en la sombra y se nos ha mirado como “bichos raros durante mucho tiempo”.

  5. alaitzlandaluze says:

    Julen, tal y como al menos desde Innobasque, estamos entendiendo la “innovación”, no parece evidente la diferencia con respecto la “transformación”. De hecho, ¿no hablamos de la 2º Transformación económica y social y de innovación al unísono? ¡Eskerrik asko por el apoyo!

    Belén, me alegra que te haya gustado. Que sepas que es mi primer post, así que seguiremos conversando.

    Lorena, no hay nada mejor que trabajar divitiéndote, ¿verdad?

  6. Pablo Angulo says:

    1.- Entiendo que innovar y, con ello, aportar plusvalor-plusvalía a cualquier hecho, proceso, cosa (o minus, ¿quén sabe, a veces depende de paradigmas dominantes o cánones de cada sociedad?) es -desde el minuto uno- transformar.
    2.- También considero que innovar no es igual a tranformar, es menos. La transformación requiere más ingredientes (y con un buen manejo de las diferentes proporciones) que la innovación.
    3.- En el caso de Innobasque mi lectura es que, para construir una idea efectista, cautivadora, aglutinadora, etc., se considera que la “2ª Tansformación…” (la que toca en esta coyuntura socioeconómica e histórica) debe tener como clave de bóveda (elemento tractor, reclamo, etc) el asunto de la innovación.
    Por orden, la I+D (tecnológica, organizacional, social, cultural, etc) es una parte constituyente -sin entrar a valorar su peso o magnitud- de la innovación y ésta, del mismo modo y también con diferentes apellidos, es una parte constituyente (el signo de los tiempos dice que ahora mucho) de la transformación social y económica de una Comunidad (entiéndase como Pueblo con su cultura y valores, Territorio con su Estructura Económica y Estado de Bienestar, etc).

  7. Txema Franco says:

    Aupa Alaitz, zorionak por la iniciativa y la frescura de las ideas que oxigenan este espacio recién descubierto. Me gustaría plantear una reflexión sobre este concepto del “thought in euskadi” porque de tanto oirlo, empieza a preocuparme. Aparte de pensar, hay que hacer…. lo digo desde una empresa (lantegi batuak) en la que trabajan dos mil personas con discapacidad, el 70% de las cuales tienen una discapacidad intelectual y nula disponibilidad geográfica (el 98% no tiene carnet de conducir y no precisamente porque no hayan querido sacárselo).

    El riesgo que corre la generalización del concepto del “thought in” es que nos olvidamos de los eslabones más débiles de las cadenas de aportación de valor…. a no ser que sea cierto eso que decimos que queremos una sociedad más justa, más solidaria, más cohesionada….. y pensemos que hay otros valores y otras maneras de entender la economía, social en este caso.

    Animo, que también es bueno el “to thought”…. pero sin olvidar a los que necesitamos “to make”

  8. juanmari2 says:

    Ah¡¡¡¡¡
    Casi me da un soponcio al leer la aportación de Alaitz. POR FIN, se desarrolla una distinción tantas veces oscurecida. Estoy 100% de acuerdo.
    Por añadir algo lo expuesto para el ámbito empresarial tiene idéntica aplicación en el ámbito territorial. Más aún, si cabe. Y como bien dice el comentario de Txema, el terreno de los Innovadores es el de los HACEDORES.
    Somos, sobre todo, lo que hacemos. Innovar, lo mismo que transformar pertenece al mundo de la acción, del hacer.
    Conseguir que algo nuevo funcione, se practique, que eso es la INNOVACIÓN, es una sensación única que justifica todos los esfuerzos y fracasos anteriores.
    Incluso es más, las dos grandes innovaciones por las que se conoce este país, como aportaciones originales y exclusivas, las Ikastolas y las Cooperativas, son producto de la acción, y no tanto la Investigación.

  9. alaitzlandaluze says:

    Pablo, ¿qué factores contiene el concepto de transformación que adolece al de la innovación?

    Txema, encantada de verte por aquí y totalmente de acuerdo con el concepto “to make”.

    Juan Mª, cuando hablas del caso de las ikastolas, teniendo en cuenta el contexto en el que se crearon, me hacen recordar esta frase de Arthur Miller: “No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba.”

  10. guiller says:

    Empecé este blog con mucha ilusión de que fuese compartido por muchas personas, y la verdad es que en balance que hice en Navidades, me tenía algo desanimado.

    Salvo Juan Mari, que se lo ha tomado con mucho cariño, y que ha dejado los mejores posts del otoño (el de las setas es quizá mi favorito), e Iñaki que tuvo un “thought in Euskadi” cuando venía volando desde China, la verdad es que no había conseguido el objetivo, y estaba algo desanimado. No me olvido de Pilar, Julen y otros muchos que han dejado Comentarios a veces más valiosos que el post.

    Así que tu excelente post, Alaitz, me ha llegado en el mejor momento, y los comentarios que ha ido generando, que también me parecen muy atinados, me hacen recobrar la ilusión por este post.

    Que en 2009 consigamos entre todos que el “thought in Euskadi” sea un sitio en el que encontremos inspiración, complicidad y fuerzas para cambiar el mundo, y cambiarnos a nosotros.

    PS. Debo reconocer que también me escuece que el que recibe menos comentarios soy yo: Iñaki tuvo 9 con ¿Thought in China?, Olvidos de Juan Mari tuvo 8 y Alaitz empieza a adelantarle a Iñaki, con este 8º comentario. Sanse, vas a tener que esforzarte más en 2009 ; )

  11. isanse says:

    Guiller, para que veas que a pesar de mi afan competitivo, voy a contribuir a que Alaitz me empate a 9 comentarios.:-)

    He de reconocer que no me gusta mucha el debate entre I+D e innovación. Es verdad que es necesario diferenciarlos para abordar las condiciones, obstáculos y mecanismos que activan cada uno, pero lo que no me parece pertinente es enfrentar a uno frente a otro. No me gusta en este caso la palabra versus, en la expresión I+D vs Innovación. ¿Tiene sentido hablar de amor versus sexo? La I+D contra Innovación, es una aberración.

    Alaitz, estoy de acuerdo con el fondo de tu mensaje, y no dudo de lo bienintecionado propósito que te mueve al escribirlo pero creo que pueden sacarse mensajes e ideas que bajo mi punto de vista no son correctos. Y me explico. De tus palabras se puede concluir (he hecho un par de pruebas) que invertir en I+D es algo secundario y que lo realmente importante, lo necesario, es hacer esos cambios en los ámbitos del modelo de negocio, en definitiva de los cómos. Hay en todo esto un riesgo de simplificar, y tirando un poco más de tus palabras, -de manera un tanto torticera, lo reconozco- se puede concluir que todo es innovación. Porque, ¿qué ha hecho una empresa que tiene 60 años sino aplicar nuevas ideas para convertirlas en valor durante este tiempo? De otra manera no hubiera sobrevivido. Lo que ahora necesitamos es otra cosa, necesitamos un salto, una transformación. Y para eso no es suficiente con seguir haciendo lo mismo. No todo vale.

    Dicho esto, te va a costar encontrar encontrar una persona que dedique más pasión- y recursos-, que yo a la innovación (cómo tú -y Juan Mari-la entiendeís). Tengo el convencimiento de que los “cómos” son tan o más importantes que los “qués”. Ahora bien, incluso esta innovación responde a estrategias y sistemática de I+D. Existen proyectos de I+D de “Desarrollo de personas”, de “Nuevos métodos de relaciones con clientes”, de “Nuevos modelos de innovación abierta”, etc. Existe muchísima actividad investigadora en los ámbitos del management. (Por cierto, recomiendo en este sentido el último libro de Gary Hamel, “The Future of Management”). Ni aquí tiene sentido la dicotomía entre I+D e innovación. Por otro lado la I+D no es ya el desarrollo de un nuevo producto o de un nuevo servicio, los proyectos de I+D, aunque sean tecnológicos, llevan dosis cada día más grandes, de nuevos modelos de negocio, de inteligencia de de mercado e imbricación en los procesos de negocio de tal calibre, que no se puede hablar de una investigación puramente técnica.

    No sé cómo se ha hecho esa estadística de la que hablas pero el propósito de quien la hace no me parece muy edificante. Se pueden extraer cientos de estudios sobre empresas, regiones y países que demuestran lo contrario. Lo que me parece mucho más relevante, es el debate sobre la eficiencia del sistemas de ciencia, tecnología e innovación. Ese sí que es, bajo mi punto de vista, el DEBATE. Y se trata de ver cómo mejoramos el ratio entre el Output del sistema y el Input. Las estadísticas nos dicen que que en Input estamos razonablemente bien, pero que nuestro Output es proporcionalmente peor. Y eso sí que está íntimamente ligado con la innovación. Necesitamos mejorar el proceso de la conversión del conocimiento en PIB, como decía Sánchez Asiaín, presidente de Cotec, en Bilbao la semana pasada. Y en esas estamos. Necesitamos I+D y necesitamos Innovación.

  12. guiller says:

    Dear Iñaki,

    Cómo te he echado en falta!!!!!! Ya imagino que no son tiempos fáciles para la lírica.

    Tiendo a ver las cosas como tú las cuentas en tu Comentario, aunque lo que realmente cada día veo más claro es que el paradigma I+D+i, que nos ha servido para llegar hasta aquí, necesita de un relevo. Y probablemente el relevo no pueda ser incremental.

    Como dices muy bien, lo que ahora necesitamos es un salto, una transformación. Más que debatir sobre la eficiencia del Sistema (¿alguien puede defender un sistema ineficiente?), me gustaría pensar en un Sistema totalmente diferente.

    Aunque para hablar de esto necesitaremos una mesa de por medio, que por escrito se va hacer pesado…

    Queda a mi cuenta, y muchas gracias por seguir aquí

    PS. Alaitz, este hace el 10 ; )

  13. alaitzlandaluze says:

    Iñaki, creo que es importante diferenciar términos, sobre todo para aquellas personas a las que todo esto les queda lejano. Dicho esto, estoy de acuerdo con que no todo vale.

    Guillermo, con este ya van 11. ¡A por el siguiente post!

  14. alfonso says:

    Es interesante la discusión, por el contenido y porque reconozco a más de un amigo.

    No me preguntéis por qué, pero al teminar de leer, y seguramente en una especie de asociación libre, y tomando la afirmación de Guillermo de que son malos tiempos para la lírica, y el comentario de Txema, y el de Iñaki… se me ocurría que vendría bien esta poesía…

    (de Tomás de Iriarte)

    LOS DOS CONEJOS

    Por entre unas matas,
    seguido de perros,
    no diré corría,
    volaba un conejo.
    De su madriguera
    salió un compañero
    y le dijo: «Tente,
    amigo, ¿qué es esto?»
    «¿Qué ha de ser?», responde;
    «sin aliento llego…;
    dos pícaros galgos
    me vienen siguiendo».
    «Sí», replica el otro,
    «por allí los veo,
    pero no son galgos».
    «¿Pues qué son?» «Podencos.»
    «¿Qué? ¿podencos dices?
    Sí, como mi abuelo.
    Galgos y muy galgos;
    bien vistos los tengo.»
    «Son podencos, vaya,
    que no entiendes de eso.»
    «Son galgos, te digo.»
    «Digo que podencos.»
    En esta disputa
    llegando los perros,
    pillan descuidados
    a mis dos conejos.
    Los que por cuestiones
    de poco momento
    dejan lo que importa,
    llévense este ejemplo.

    No quisiera ofender…. Las definiciones, las distinciones, son interesantes, pero no son siempre importantes… A veces ayudan, pero también a veces despistan…

  15. Iker says:

    Y cuando conseguimos que se hable en vez de I+D en I+D+i, se piensa directamente en i tecnológica; quién le pone el cascabel al gato de la i no tecnológica?

    …y hablando de inversión, para cuando empezamos a medir el output en vez de imput?

  16. [...] de objetivos de calidad, mejora continua, etc. es necesario crear el departamento de Innovación (diferente al de I+D), y desarrollar todo un conjunto de contenidos de trabajo para este nuevo departamento y sus [...]

  17. [...] definitiva, el estudio no hace más que redundar en la idea que más de una vez hemos comentado en este blog, principalmente con el objetivo de constribuir a desarrollar políticas de innovación que abarquen [...]

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