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No es la urgencia la que impide elaborar proyectos a largo plazo, sino la ausencia de proyecto la que nos somete a la tiranía del presente (Daniel Innerarity)

 

El futuro y sus enemigos      

A principios de mayo, casi de puntillas, se ha editado el último libro de Daniel Innerarity  “EL FUTURO Y SUS ENEMIGOS. Una defensa de la esperanza política. Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Barcelona 2009.

Habitualmente no nos gusta abusar ni excedernos en adjetivos. Esta vez haremos una justa excepción. Consideramos la publicación de este ensayo todo un acontecimiento. Como las antiguas Guías Verdes de Viaje Michelin, les recomendaríamos que se aparten momentáneamente de su hoja de ruta para hoy y busquen la librería más cercana para poder leerse la nueva propuesta de Innerarity. Sin duda, el libro justifica el viaje (*** Worth the trip). Esta vez además el viaje es al futuro, o mejor dicho, a “repensar el futuro como un escenario de libertad”.

Defiende su autor “una política del optimismo y la esperanza en unos momentos en los que se ha debilitado la confianza en la configurabilidad del futuro”. Las páginas de El futuro y sus enemigos “están escritas contra la idea que el futuro no puede ser inteligible y configurable. Lo que necesitamos es una política que haga del futuro su tarea fundamental, empeñada en impedir que la acción se convierta en reacción insignificante y que el proyecto se degrade a idealismo utópico”.

En sus libros anteriores, este bilbaíno, miembro del Consejo de Innovación Social de Innobasque y Co-líder del i-Talde de Conceptualización de la Innovación Social, considerado en 2005 por la revista “Le Nouvel Observateur” como uno de los 25 pensadores más importantes del mundo, nos había invitado a interiorizar que “somos huéspedes unos de otros” (Ética de la hospitalidad); reivindicar una nueva cultura política para gobernar la complejidad (La transformación de la política); entender el mundo actual y descubrir que vivimos en un mundo “sin márgenes” (La sociedad invisible); y analizar y ampliar los escenarios en los que se desarrolla la vida pública –hacia un horizonte cosmopolita- y proponer un nuevo paradigma de poder cooperativo (El nuevo espacio público).

(También acabamos de ser informados de otro libro, La sociedad de la ignorancia, que Daniel Innerarity acaba de escribir junto a otros dos autores).

En este El futuro y sus enemigos reflexiona sobre el futuro de las sociedades democráticas, introduciendo el enfoque de justicia intergeneracional y profundiza sobre determinados conceptos de gran calado: la concepción actual del tiempo y la aceleración, la prospectiva y el conocimiento del futuro, la toma de decisión política, la responsabilidad de futuro, el gobierno de los tiempos – cronopolítica, y la política en nuestra sociedad actual.

Daniel Innerarity que, a estas alturas de la edad contemporánea (si es que aún seguimos en ella – con tanta caída del Muro de Berlín y tanto Fukuyama, Hutington, Finkielkraut, Bauman, Glucksmann y Todorov uno ya no está seguro), como muchos –la mayoría-, no está ya para dejarse confundir ni envolver por la escenificación  y retórica política, que vive en permanentes supuestos momentos históricos, lenguaje épico, grandes promesas, invocaciones éticas y exacerbada confrontación entre buenos y malos. Como dice Innerarity, el actual paisaje político más bien es mediocre y, desde luego, “no está gestionado por héroes ni decidido por derrotas y victorias”.

Por tanto, la política ha entrado plenamente en un horizonte postheroico, “en el que hay más acuerdo y menos alternativas de lo que parece”. Se requiere otra política, sin heroísmo, pero más responsable y democrática, y que “ha de aprender a llevarse bien con el futuro”.

En definitiva, Daniel Innerarity defiende “la esperanza democrática, que no es ingenua ni demasiado confiada, que tiene suficiente decepción a sus espaldas como para no fiarse excesivamente en las promesas pero a la que la experiencia no le impide aspirar a lo mejor”.

Eskerrik asko, Daniel. Zoragarri handiko liburua!

Daniel Innerarity

Es una gran verdad aquella idea de Hannah Arendt de que los seres humanos vinculados por un proyecto concertado tienen una superioridad sobre aquellos a los que no vincula ninguna promesa y carecen de intención. Pero cualquier proyecto sólo es posible es un entorno considerado como abierto y, al menos parcialmente indeterminado. Presupone una visión optimista de la realidad social y de nuestras capacidades de combatir el destino … (Daniel Innerarity)

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3 comentarios en “Sobre la necesidad de recuperar la esperanza política (Worth the Trip ***)”

  1. Julen says:

    Gracias por ponernos sobre aviso. Todo un lujo lo de leer a este hombre, ¿verdad?
    Lo mismo le decimos a ver si quiere ser de Obea. Se lo está ganando :-p

  2. Alaitz Landaluze says:

    Me gusta la visión optimista y esperanzadora que arroja, sobre todo teniendo en cuenta el contexto en el que nos encontramos.

    Desviando quizá ligeramente el tema, ayer hablando con Paul nos surgía un debate sobre este tipo de pensadores y los mecanismos que utilizan para crear opinión. De alguna forma hablábamos sobre los círculos más o menos cerrados donde se mueven y las necesidades de conexión con la esfera social. Pero ¿cómo hacerlo? ¿es Innobasque y foros como este lo que necesita para difundir sus ideas? ¿son suficientes? ¿no tendría sentido que se planteara otros espacios, otros formatos u otros lenguajes para ello?

    Por cierto Julen, veo que el listón de Obea está bien alto. ¡Ni que fuerais de Bilbao!

  3. [...] Habrá, en los Gobiernos y en los agentes privados, personas que vean viable avanzar hacia este nuevo modelo, y otros que consideren que es mejor seguir en un esquema de división de responsabilidades (el agente privado está para ganar dinero y pagar impuestos, y las administraciones públicas para que la sociedad funcione: cada uno a lo suyo, que es lo que mejor sabe hacer). Parte de razón tienen, y sin duda la solución también pasa porque cada palo aguante su vela. (Paul ya ha comentado en algunos posts las interesantísimas reflexiones de Daniel Innerarity sobre e…) [...]

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