Hablamos hace unos meses sobre los Hot Spots de Innovación en el mundo , que de alguna manera podemos definirlos como aquellos lugares (“puntos calientes”) con una alta o especial concentración de innovación encuadrada en un área mayor con una actividad más baja o normal de innovación. Nos referíamos a John Kao y un artículo suyo al respecto. También a la aspiración de que algún día el País Vasco pudiera ser considerado un Hot Spot de innovación en el mundo.
Hace apenas un par de semanas, en su maravillosa conferencia, con música de jazz al piano incluida, con ocasión de la inauguración de la Semana de la Ciencia, la Tecnología, la Innovación, la Excelencia y la Calidad , Kao obvió los Hot Spots, y nos señaló el SWEET SPOT como el requisito de la innovación …

Foto de Judith de Prado
El término Sweet Spot alude a varias ideas. Es el centro de percusión, el punto óptimo, por ejemplo, de la pala donde el pelotari exactamente tendrá que dar a la pelota para que no se le vaya ni alta, ni baja, ni le tiemble ni vibre la pala con el golpe (lo que a la larga le iría dejando dolorido el brazo). Es ese punto mágico, melodioso, armonioso … dulce donde la fuerza transmitida a la mano es suficientemente pequeña para que el jugador casi no sienta el impacto de lo ocurrido, ese punto donde también el sonido de la empalada suena bello, diferente, limpio. Es el juego del pelotari elegante, que mantiene una relación especial con la herramienta, el que despierta la admiración en la grada, el que hace fácil la que es sin duda la más difícil disciplina de la pelota vasca . El juego del pelotari que no se olvida, el juego de Arribillaga, Iturri, Utge y tantos otros.
Sweet spot de un cuchillo es también el punto exacto del filo donde corta mejor, más fino, más fácil … un corte más “limpio”.
Para el “músico” John Kao, Sweet Spot tiene que ver con la forma que él relaciona la música jazz con la innovación. Jamming (la improvisación en la música jazz) es la forma cómo la innovación funciona: Es el proceso de búsqueda constante de un Sweet Spot (punto dulce, único) entre la absoluta estructura y la absoluta libertad (la búsqueda constante entre el orden y el cambio), -que en términos musicales sería el contraste entre tocar con partitura en una mano y con el papel en blanco en la otra-.
Entendemos que para Kao la innovación no es únicamente aparecer en los ránkings y cartogramas de innovación, ni los indicadores, ni los gastos en I+D, ni el PIB per cápita (que es muy importante, por supuesto, -tranquila, Alaitz-). No tiene que ver con hacer las cosas “más baratas, más rápidas y mejores”. Hay algo más. No tiene que ver tanto con el CUÁNTO sino el CÓMO haces las cosas. (Tal vez pueda tener que ver también con ser más solidarios).
El País Vasco puede convertirse en el referente de Europa e incluso del mundo en innovación, pero para ello necesita encontrar su Sweet Spot. Para ello ha de andar su propio camino, en libertad, sin ataduras a lo que otros hacen, a través de la tensión entre lo que ya sabemos y la capacidad de crear cosas nuevas e inesperadas. No hay pues precisamente manual de instrucciones. Todo lo contrario, el propio camino, el propio modo de hacer de las personas y “lo bueno de su buena música dulce, única, ¿fascinante?” (de cómo jugar a pala).
Es importante también que el País Vasco sea capaz de construir su propio relato-historia de innovación, como dice Kao, “de forma conmovedora para que atrape a las personas, las empresas y los gobiernos”.
En este sentido informamos que la OCDE y el País Vasco inician en diciembre el Informe – Revisión sobre innovación regional en el País Vasco, que culminará a su finalización con una publicación dentro de un año. Estamos seguros que los expertos internacionales de la OCDE y el equipo científico vasco (coordinado por Innobasque) conjuntamente sabrán encontrar también el Sweet Spot de este proyecto.
Finalmente, algo ha debido ver John Kao de especial, de innovador en el País Vasco, ya que nos ha invitado a Innobasque, desde su Institute for Large Scale Innovation, ha participar en el i20, la red de líderes e instituciones líderes en innovación de todo el mundo, y en la próxima Cumbre que en un par de semanas se celebrará en San Francisco. El objetivo es crear puentes entre los países y regiones referentes en innovación, mirando la competencia de una manera nueva, buscando el beneficio conjunto.
Nos decía hace un tiempo el miembro de nuestro i-Talde de Proyección Internacional, Mohamed Ezzedine : “Euskadi tiene un valor añadido indudable. Todos los que nos visitan se llevan una imagen positiva y constatan que visitan un lugar diferente. Esto tiene mucha fuerza y gran potencial”.
(…) ¡Sí, dejad, dejad al alma
internarse hasta el fondo celestial
de ese deleite estático!
-Cuál la rosa, también, llegará a un punto
melodioso, armonioso, insuperable,
en que su aroma se termine
en un fin suficiente de infinito.-
(Juan Ramón Jiménez – “La realidad invisible)







Citizen Paul, me parece que has encontrado el sweet spot, el centro de percusión, del “Thought in Euskadi”.
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Excelente post, todos los ingredientes, bien cocinados (la cocina, otra actividad en la que la clave de todas las recetas está en encontrar el sweet spot… Nuestros cocineros saben mucho de esto; quizá es por eso que salen en la Guía Michelin, y eso tampoco es malo
PS.
La foto de Judith me ha gustado mucho también, a veces la estrella que estamos buscando no está en el cielo.
Me gusta como suena eso de “andar nuestro propio camino, en libertad, sin ataduras a lo que otros hacen, a través de la tensión entre lo que ya sabemos y la capacidad de crear cosas nuevas e inesperadas”, pero ¿por qué tengo la sensación de que nos cuesta tanto?