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“Lo más importante para nosotras es el factor humano. Sin duda cuentan  las personas. La pasión y la ilusión son claves para internacionalización. Quiero terminar esta intervención diciendo que hay otro vida fuera de la crisis, hay otra vida fuera del “quiero ser funcionario”, hay otra vida fuera del Athletic … Las empresas tenemos que analizar qué tenemos ahora, que coyuntura nos espera y ver a qué podemos aspirar. Salir fuera es duro pero el encuentro directo con el cliente internacional nos da mucha energía”.

Hace unos días, recién llegada de Dubai, con un fuerza increíble, en el Foro de Internacionalización Intergune 2009 , se expresaba así Pilar Angulo, de Bijou XXI,  una pequeña empresa bilbaína que avanza vertiginosamente abriendo nuevos mercados y accediendo a nuevos clientes. Su testimonio junto al de las hermanas Axpe, del Grupo Kappa  (el panel lo cerró Avu Consultores), nos hizo volver a constatar la importancia del elemento humano también en los procesos de internacionalización. Parafraseando nuestro famoso adagio “innovan las personas” también tenemos que decir: “Se internacionalizan las personas”. Y esta es también la oportunidad para la pyme vasca que puede  ser capaz de crear una relación y atención  especial con el cliente y/o el proveedor. En un contexto tan complicado con competidores sobre el papel mucho más poderosos y con precios posiblemente más caros que otros, pese a  haber llevado ya gran parte de la fabricación a otras latitudes, la empresa vasca, junto a otros factores, necesita cuidar de un modo especial las relaciones personales.  Las diferentes historias que conocemos nos confirman que las pymes vascas están teniendo su oportunidad también al desplegar su capacidad de “seducción”, mostrar su ilusión por su empresa, sus productos, su proyecto, por su capacidad también de generar confianza y un trato personalizado y cercano. Sin duda, un tipo de talento, que no siempre somos conscientes que poseemos y que hay que potenciar y desplegar.

Incluso cuando los responsables de Mondragon Internacional explican (por cierto, de manera  brillante) su estrategia y visión de la internacionalización de la Corporación en Asia, y especialmente en China, acaban señalando que lo más importante (ojo, no lo único) para poder tener éxito en el gigante asiático pasa por conseguir un buen “chino de confianza”. Otra vez, vemos que es clave la persona, en este caso en China,  con la que se construye una relación de confianza y colaboración, labrada durante años. Si no, nos cuentan, no hay manera de funcionar en el complicado mercado chino.

De alguna manera, esta es también nuestra experiencia. La red de contactos personales (capital relacional que se ha de cuidar y alimentar constantemente) y la capacidad de provocar una relación con el otro son factores fundamentales para las relaciones internacionales y los negocios internacionales. No es fácil explicarlo pero cuando se da el encuentro con una persona interesante se percibe ese interés mutuo y el deseo de hacer/buscar proyectos que podemos acometer juntos. Es casi un “flechazo” intercultural. Ambas personas constatan que podría ser muy gratificante y enriquecedor hacer algo juntos. Se da un reconocimiento de la posición y del lugar de origen que ocupa la otra persona. Debemos reconocer que ser vascos  y de Bilbao siempre ha sido un elemento  exótico que ha despertado  interés. También todas y cada una de las actividades a las que nos hemos dedicado gustaban a priori a nuestros nuevos interlocutores (posiblemente también por la pasión con la que transmitíamos nuestro trabajo). Estos encuentros – contactos dejaban y dejan siempre un mensaje de “oportunidad”. La oportunidad siempre queda y la puerta queda abierta.

Los mejores contactos no sólo se generan realizando proyectos o negocios internacionales. Muchas veces, surgen de forma absolutamente casual y se han reforzado también de forma sorprendente (un encuentro inesperado en un café de Montevideo o en un aeropuerto por ejemplo pueden hacer retomar una relación adormecida). En nuestro caso, muchos de estos contactos y relaciones son ya grandes amigos y los lazos de lealtad hacen que respondamos siempre. Y ellos tienen a su vez otros contactos, otras redes, que son valiosísimas para apoyar determinados proyectos o negocios o conseguir informaciones relevantes.

Resulta también clave la pertenencia a asociaciones, clubes, federaciones, programas de fellowships internacionales y redes de alumni. La participación activa en reuniones y eventos de estas redes son fundamentales para abrir más campos de relación y acceso a información internacional.

Parece que también las redes sociales por internet están proporcionando contactos valiosos e intercambio de ideas e informaciones, que se duda debemos ir aprovechando.

Necesitamos que nuestra sociedad vasca se internacionalice. No tendremos una sociedad innovadora si no está internacionalizada en todos sus ámbitos. Sin duda, claro que en el País Vasco contamos con buenas experiencias de internacionalización (y con algunas empresas totalmente globalizadas) y, por supuesto, que desde diferentes ámbitos se están haciendo esfuerzos realmente encomiables y muy positivos, pero el cómputo final es, reconozcámoslo,  aún muy insuficiente.

Concluimos: En el País Vasco contamos con verdaderos galácticos de los contactos internacionales fruto de sus actividades profesionales y de participación activa en el mundo de los negocios y en organismos internacionales. Las agendas personales que algunos manejan son espectaculares. Sin duda, forman parte de lo que se ha venido a llamar la “nueva clase creativa mundial (Hollyworld)”. Estas personas pueden y deben ser uno de los pilares para dar un paso más, un salto de calidad en la internacionalización del País Vasco. Necesitamos “nuevos” y potentes instrumentos de internacionalización. De esto seguiremos hablando también en “Thought in Euskadi” en el futuro. Y también de algunas herramientas de internacionalización que se van quedando obsoletas y a las que habría que dejar de dotar de recursos y otras nuevas que deberían ser potenciadas.

En la foto de Judith de Prado aparecen Chanddi, Natalie, Autumn y Doua, auténticos fueras de serie (líderes emergentes de EEUU), uno de los últimos grupos de la Fundación Marshall que nos han visitado y han participado en el American Marshall Memorial Fellowship Program en su agenda del País Vasco. Junto a ell@s,  el autor de este post.

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3 comentarios en “Relaciones internacionales = Relaciones Personales”

  1. Alaitz says:

    Creo que como todo, esto de la internacionalización también tiene que empezar desde jóvenes: el intercambio de estudiantes, los viajes y sin ir tan lejos el fomento del interés por las culturas de aquellas personas de otros países que residen en el País Vasco son fundamentales.

  2. Julen says:

    Quizá en vez de galácticos necesitamos ciudadanía más abierta al mundo, ¿no? A veces creo que somos demasiado tremendistas. Tratará de explicarme un día de estos. Paul, ¡qué bien te lo pasas! ;-)

  3. Paul Ortega says:

    Eskerrik asko, Alaitz & Julen
    De acuerdo con ambos:
    - Hacen falta instrumentos concretos de internacionalización y de interculturalidad para los jóvenes, también el fomento del aprendizaje de lenguas (¡incluso todavía el dominio del inglés se ha de canalizar a través de academias privadas!), promoción de más pasantías internacionales para jóvenes (tanto de vasc@s que salgan a tener experiencias de trabajo fuera como acogida de gente joven de otros países), creación de redes de trabajo internacionales, etc.
    - Sí, sí, Julen, no sólo los galácticos (éstos pueden abrir puertas), sino toda la ciudadanía que se abra al mundo.
    Como no nos internacionalicemos mejor nos olvidemos de la Euskadi 2030 y de tantos otros retos.

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