“La creatividad no se ha transmitido al mundo empresarial“, dice Jordi Montaña en su conferencia ”Creatividad, diseño, y generación de valor”.
Aunque reconoce la existencia de algunas experiencias para poner en contacto empresas y artistas (nosotros por aquí tenemos/tuvimos Disonancias), apuesta por una vía intermedia, que considera más efectiva: el diseño. Ya que la creatividad no necesariamente tiene que funcionar en el mercado, pero la innovación sí. Y el diseño es una palanca para la innovación (NESTA lo dice bastante claro en su informe: The Innovation Index Measuring the UK’s investment in innovation and its effects). Innovación es para Jordi Montaña un término de alcance económico.
Pero más allá de esta categorización amanecemos en este blog de la mano del profesor de ESADE, por su artículo del pasado domingo (23.05.10 en La Vanguardia), hablando de marca, en concreto de la marca “barcelona”, a la que tilda de “poliédrica”. Esto, según se mire, puede ser un valor positivo (múltiples atributos de marca, múltiples mercados/productos), pero también tiene su parte oscura “el que mucho abarca poco aprieta”, que se decía antaño.
Jordi Montaña ante este panorama recomienda a su ciudad que se apoye en las fortalezas por las que una marca puede ser identificada con atributos “ciertos y diferentes” basadas en 2 factores:
- Tradición probada;
- Carácter real reconocido.
Cuado lo dice así, de forma tan sencilla, las palabras pueden pasar desapercibidas pero está apelando a principios fundamentales: saber, hacer, actitud y reputación. Y luego remata la jugada con una sentencia, refiriéndose a cómo manejar cada atributo (o ámbito de actuación): “Trabajar por separado, pero coordinadamente”. Hay un fragmento de su conferencia disponible aquí.
Efectivamente se refiere a Barcelona, pero la argumentación es extrapolable a otros lares, o cuando menos tiene gran capacidad evocadora para el que esto escribe. Y hoy, a la vuelta de una estimulante conversación con Zigor Aldama (al que espero poder convencer para futuras encomiendas) el artículo del profesor Montaña cobra todavía más valor. Zigor, que tiene mucho que contarnos sobre China y Asia, razonaba sobre la necesidad imperiosa de agrupar los esfuerzos, de trabajar coordinadamente si queremos tomarnos en serio lo de ser un país competitivo en el escenario global. Y me temo que cuando se refiere a “competir”, conociendo la realidad China como la conoce, está hablando de encarar los desafíos de un futuro incierto con la humildad de quien es capaz de reconocer las puntiagudas aristas del empeño, pero está hablando también con el coraje de quien no pliega velas a pesar de la tormenta, sino que busca alternativas, ejerce funciones (diplomáticas) para ir sumando masa crítica, y es constante en el intento: “Hacer país es compartir y no ponernos zancadillas unos a otros” acaba de decir Subijana en el Primer Congreso Europeo de Turismo.
Zigor me hablaba de países que habiendo pasado por una recesión muy dura, como Singapur, están ahora liderando la salida de la crisis con crecimientos espectaculares, un 20% en 2009, y un 32% en el primer trimestre de 2010. Parece que han sabido aprovechar la desconcierto general para auto-provocarse un cambio y mejorar en la “pole” de salida. (Esta última frase es prestada, ya la había oído antes.)
En este sentido tiene gracia que el más reciente de los premios concedido a Bilbao Lee Kuan Yew World City Prize venga de Singapur. Un reconocimiento curioso: se otorga por un mérito de largo plazo, por la trayectoria de la ciudad, su transformación en estos últimos 25 años. Y sin duda, en esta transformación galardonada, la creatividad ha sido un factor clave.
Esperemos que sea un estímulo para seguir manteniéndo el pulso (la imagen de la recien estrenada Alhondiga que encabeza este texto no tiene una función decorativa). La creatividad de una ciudad como Bilbao tiene que seguir dando pasos y lanzarse a generar y atraer talentos (ojala el nuevo Zorrozaurre sea el próximo icono). Una ciudad creativa es una ciudad atractiva, atrayente. Lo que supone aumentar nuestra capa atmosférica de interculturalidad, de respeto y de acogida, supone también disponer de bienes culturales de impacto (low o high), y de entornos de intercambio efectivo, con alcance internacional (¿cuando tendremos más conexiones aéreas/ferroviriarias?).
En un mundo cada vez más tecnológico la clave innovadora gira sin duda en torno a la tecnología, pero especialmente en torno a la capacidad de los líderes de la ciudad, del territorio (públicos y privados) de adaptar su gestión, su organización y sus recursos a las evoluciones tecnológicas, para poder transformar ideas originales en proyectos innovadores (con alcance económico, competitivos).
¿Un sistema de innovación creativo no debería poder aceptar un “cierto desorden” y asumir los riesgos inherentes (fracaso)? Una solución sería habilitar “llaves maestras” para vencer resistencias, o lo que es lo mismo, que el liderazgo innovador resida en la máxima autoridad.
Me comentaba Zigor Aldama la importancia que está dando China a los intercambios, costeando y facilitando el envío de sus estudiantes a universidades del resto del mundo.Esta diáspora china supera la cifra de 200.000 estudiantes/curso, y se ha convertido en un mercado disputado, especialmente en los ciclos de postgrado. Mientras las universidades francesas acogen más de 25.000 estudiantes al año, las españolas en 2009 alcanzaron la cifra record de 3.100. Algunas universidades ya han empezado a moverse.
Leo en El País de hoy que Ferràn Adrià, en el citado congreso de turismo, insta a tener una actitud creativa y crear influencia. “¿Cuál es el gran reto? ¿Queremos que vengan 10 ó 20 millones de turistas chinos e indios dentro de 10 años? Si somos capaces de entrar bien en China e India nos aseguraremos el turismo del futuro”. Y como a Ferrán Adrià nadie le discute han hablado de la importancia de la marca-país, o sea de competitividad. Como esto es un blog, lo decimos ccasi en voz baja (sottovoce).








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Interesante! El pensamiento lateral es un modo de alcanzar un objetivo de una forma creativa. Se suele nombrar cuando hablamos de creatividad publicitaria pero es aplicable a la consecución de cualquier objetivo personal o profesional.
http://www.alfonsogadea.es/creatividad-para-todo/
Gracias Alberto,
Que elijas dejar tu primer post casi en voz baja dice mucho de ti. Es un post con mucho contenido, con mucha profundidad. Es la creatividad probablemente una de nuestras asignaturas peor aprendidas, y sin duda la que más nos limita.
Me quedo con el consejo de Adriá: mantener una actitud creativa y crear influencia. Buenos consejos para un futuro cada vez más desconcertante…
Gracias por venir, Alberto, tu compañía hará este viaje infinitamente más agradable.
Interesantísimo post, Alberto.
Me surge una duda, porque el post comienza haciendo referencia a la “marca-país” y acabas refiriéndote (si te he entendido bien…) a la “marca-ciudad”. Claro, la pregunta es entonces ¿Cómo construimos la “marca-país”? entiendo que al final hay que trasladar una imagen común en base a unos significados de marca (atributos, como explica el profesor Jordi Montaña) simples pero contundentes.
El problema que tenemos es que precisamente la diferencia entre nuestras ciudades en cuanto a planteamientos en completamente diferente… pero a la vez complementaria, con lo que deberíamos de tener claro qué argumento diferenciador nos permitte competir en el mundo con garantías: ¿”territorio creativo”? Honestamente creo que nos queda mucho por recorrer aún, aunque sí que creo que este arguemtno podría ser perfectamente adecuado a Euskadi si lo tuviéramos como visión de proeycto de país, cosa que no lo tengo aún muy claro.
¿estás de acuerdo?
Eskerrikasko
Juanjo:
Como tu dices estamos hablando de territorio y marca, y estoy de acuerdo que, aun siendo recomendable, nos queda mucho viaje todavía para encarnar el atributo de “país creativo”, pero si echamos la mirada hacia atrás quizá detectemos una tendencia de mejora. Sobre la voluntad de “ser”, ayer leí que Juan María Nin (DG de La Caixa”) uso la expresión “equity story”, de carácter económico , que me parece muy oportuna; al decir “No somos capaces de explicar de una forma coherente y por supuesto interesada la realidad de nuestra economía, carecemos de una “equity story”, un relato sistemático y compartido de país”. No sé si te refieres a esto, donde la explicación (relato) y el valor se cruzan. Pareciera que el financiero habla marca.
[...] Comentarios « Sottovoce: sobre creatividad, marca y competitividad [...]
Alberto:
Sin duda alguna, Euskadi ha avanzado muchísimo…los datos así lo corroborán, en especial los comparativos con otras regiones de España y, sobre todo, de Europa.
Sí, me refiero a ese concepto identitario (la esencia como país), que bien podría definirse como la “brand equity”. Aquí ahora mismo hay una visualización de la “visión” como país, en los términos que comentas, frente a lo que el país ha sido-es. Esta es la definición, pero también está claro que el camino hacia el que deberíamos de ir es ése: país creativo, innovador… con otros atributos más: ¿nuestra industria, por ejemplo?
La verdad es que no me queda claro de que va lo de “Tradición probada”, ni lo de “Carácter real reconocido”, pero me pone en alerta. No veo la manera de unirlo con la creatividad (quizá yo estoy pensando en su vertiente más imaginativa, disrruptiva, que en su dimensión económica). Todo ello unido a la idea esta de convertir paises, ciudades, territorios en marcas (comerciales, con valor en el mercado global, competitivas…). Llega un momento en que ya no se si soy un ciudadano, un accionista o un trabajador del sitio donde vivo.
Y para ilustrarlo La Alhondiga, un buen ejemplo del diseño aplicado a una ciudad que quiere transformarse para ser más burguesa (o aburguesada) que nunca en su historia. Al final, hasta va a ser mejor, que como también parece empezar a ser una cantinela recurrente, nos fijemos en China… Ay! Es que estoy TAN profundamente equivocado!!!
Y entiendo que todo esto es con la mejor de las intenciones. Pero es que yaq, casi a lo que más temo es a l*s bienintencionad*s, porque luego siempre ponen esa carita, como en plan “Ella no queriiiiiaaa!!!”.
Perdón, es que las columnas de Philip me causan acidez estomacal
Generar valor, mercado, alcance económico, competitividad
Seamos China