Bruegel es un Think Tank con base en Bruselas centrado en el análisis de las políticas europeas, uno de los más influyentes. Ha publicado en Junio un paper “Rethinking Industrial Policy” que yo llevaba esperando varios meses: los “expertos” que llevan años obstaculizando y criticando las políticas industriales en Europa (como la de Euskadi, por ejemplo), se acaban de dar cuenta que lo mismo se han equivocado.
Para excusarse, aducen que algo está cambiando (la globalización, China…). Bueno, de sabios es reconocer los errores (aunque también es de sabios no equivocarse tanto y por tanto tiempo…). Bienvenido sea que Europa reconozca que la política industrial no sólamente es oportuna, sino imprescindible.
Me ha llamado la atención la encendida defensa que hacen del caso alemán:
… European authorities underestimate the danger of a specialisation whereby the most advanced countries focus on upstream R&D and services,while outsourcing everythingelse to emerging economies.
This has been highlighted by scholars who praise the German model, in which public support is given not only to upstream (laboratory) research, but also to research down to the stage of industrial prototype. Indeed, it is often in the transition from laboratory to factory that critical skills for competitive advantage are developed, and the development of these skills also involves significant knowledge externalities.
Maintaining a too-restrictive view of where to allocate research subsidies might prevent Europe from competing with other regions or countries that engage more openly in sectoral support to manufacturing.
Y es que los alemanes lo han tenido muy claro, y han apostado por crear infraestructura de soporte a la industria a lo largo de toda la cadena de valor, desde la gran ciencia hasta las PYMES. Además están cofinanciadas por el gobierno federal, por los lander y esta financiación está condicionada por los resultados (entre otros, los retornos conseguidos en los programas europeos)…
Nos llevan ventaja: hace unos meses, en lo más crudo de la crisis, las distintas corporaciones tecnológicas alemanas (German Research Foundation, Fraunhofer-Gesellschaft, Helmholtz Association, Leibniz Community y Max Planck Society), se han puesto de acuerdo para impulsar una “Joint Initiative for Research and Innovation” y han alcanzado un pacto estable de financiación hasta 2015 con el gobierno federal y los länder, que van a incrementar su dotación a estas Corporaciones un 5% cada año hasta 2015. En tiempos de recortes presupuestarios, los alemanes han decidido que la política industrial va por delante de otras.
Y es que, como se ve claramente en el informe de Battelle “World of R&D 2010″, la competencia por liderar la industria del conocimiento es global, y todos los paises están corriendo…
Alemania lo tiene muy claro, Bruegel se acaba de dar cuenta… A nosotros nos toca seguir corriendo, pero más rápido: el PCTI 2015 es una magnífica oportunidad para pasar de las musas al teatro, de los discursos a los presupuestos. Que no nos pille distraídos.








Bueno, el informe de Bruegel viene a confirmar que allí donde hay un mercado más activo y más competitivo se es capaz de aprovechar los recursos existentes – públicos y privados – mejor.
Se aleja bastante de todo lo que se ha venido a denominar “politica industrial” sugiriendo actuaciones más amplias, no concentradas, etc… en la misma linea de las politicas económicas clásicas … eso si, con un enfoque diferente que no se centra sólo en la reducción de impuestos, sino también en todo un conjunto de factores, notablemente en la disponibilidad de VC o su substitución por la intervención pública. Aquí, seria interesante comparar la substitución de estas políticas por VC de origen público como en el caso israeli, probablemente observaríamos que se pueden obtener mejores resultados …
Es muy bueno que desde Europa se empiece a reconocer el valor de las políticas de apoyo a la industria, como complemento a las más horizontales de apoyo a la I+D+i. Además en el informe se apunta a ciertos criterio para poder elegir mejor qué sectores apoyar (la intensidad en conocimiento y el grado de competencia), y se menciona de forma explícita la necesidad de promover las tecnologías limpias (discriminadas por los fallos del mercado).
Ya sólo falta que la dirección de competencia de la UE admita estos razonamientos y comience a cambiar el escenario legislativo, de forma que las tan famosas ‘ayudas de estado’ puedan ser admitidas bajo ciertas circunstancias, como instrumento de apoyo a la competitividad de la industria de Europa.
Mientras tanto, efectivamente nuestro nuevo PCTi debe servirnos a nosotros para impulsar y apoyar este tipo de políticas, donde la industria, la ciencia y la tecnología vayan de la mano en la construcción de nuevas ventajas diferenciales que permitan competir globalmente a nuestras empresas.
Aurrera…
Moltes gràcies Esteve,
Ya veo que mi crónica te ha parecido inexacta ; )
Efectivamente tu lectura es mucho más precisa, y profundiza en los mensajes fundamentales del artículo de Bruegel.
Yo me he quedado con la parte que me interesaba, aunque he dejado la fuente disponible para que los expertos podáis bucear. He leído tus posts en “Ideas & thoughts on IT and Innovation”, y la verdad es que me han gustado mucho; “Policy Analytics” me ha parecido brillante.
& mil gracias Carlos, eres un lector/escritor que combina criterio, compromiso y voluntad de sumar, de construir. Una rara combinación. Abrazo.
Muchas gracias a vosotros por este excelente blog !!!!
Personalmente, creo que va siendo hora de salir del maniqueismo entre una política industrial orientada a subencionar a los incumbentes y otra visión que niega sistematicamente la validez de todo aquello que no sean instrumentos monetarios o fiscales genéricos.
Debemos encontrar la via de conjugar política industrial y mercado, un alto nivel de competitividad con esfuerzos que tiendan a salvar las debilidades y crear sinergias.
En esta linia, nuevoss modelos de gestión desde lo público como los conceptos de plataforma o ecosistema, seguramente podrían ayudar mucho.
Muchas gracias de nuevo y un abrazo !!!
esteban
No creo que se trate de industriaVSservicios (o confrontaciones similares, siempre interesadas), sino de sistema, complementariedad, transversalidad, hibiridación… Pero sobre todo, ROMPER LAS INERCIAS (las que arrastran el gran buque colectivo, pero también las de cada cual, las que mueven nuestras txalupas a nivel individual).
Creo que en Euskadi, la inercia industrial encierra muchos peligros. La autocomplacencia sobre el pasado industrial y una reconversión más o menos aparente, impiden afrontar procesos de verdadera innovación y lo que es peor, oculta peligrosos remolinos que pueden arrastrarnos al fondo.
Me gusta lo que se apuntaba por arriva: plataformas, ecosistemas… y añado MICROpolíticas.
Hace unas semanas, desde el sector cultural, mandamos una carta a la SPRI en relación a sus políticas de innovación. Lo que se plantea en la carta tiene que ver con las políticas industriales y me gustaría invitaros a leerla:
http://www.kulturklik.euskadi.net/lang/es/kultura-eta-igb-tamainak-ez-du-inporta-cultura-e-idi-el-tamano-no-importa/
Gracias Ricardo,
No buscaba confrontación: yo trabajo en una empresa de servicios, y desde luego me parece que el sector cultural merece ser cuidado. De hecho me parece que el CNAE se nos ha quedado bastante anticuado… Estoy de acuerdo contigo que la realidad es mucho más híbrida que los modelos que manejamos para entenderla.
También me sumo a tu comentario sobre la necesidad de romper las inercias, y la importancia de crear un caldo de cultivo adecuado para ello, no ocurrirá de forma espontánea.
Y también en lo del tamaño: no hace falta ser grande para competir en todos los sectores.
También creo que tenemos que ser conscientes de nuestra realidad, y trabajar por transformarla. Si no damos prioridad (y no se puede dar prioridad a todas las cosas, me temo) a transformar e impulsar nuestra industria, podemos perder algo de mucho valor.
He leído la carta que propones, me parece un debate interesante. Si hacemos las cosas que hemos hecho siempre, no conseguiremos transformar nuestra industria.
La suscribiré con gusto con una condición: que añadas una petición de más dotación presupuestaria para apoyar desde el Departamento de Industria a las empresas del sector de la cultura (eso, antes de estos tiempos de hibridación, lo hacía otro Departamento ¿no?).
Porque si no, corremos el peligro de desvestir un santo para vestir a otro, y a pesar de sus peligrosos remolinos, pienso que nuestra industria merece la pena atención, cuidado y presupuesto.
Te seguiré leyendo con agrado, creo que tus propuestas van en la dirección adecuada.
Si, está claro que las políticas deben venir respaldadas por presupuestos con que implementarlas. El desarrollo como sector económico (empresarial, pero no sólo), debe ser impulsado y tenido en cuenta desde la SPRI en relación con Cultura… Pero el presupuesto está en SPRI; en Cultura puede haber una visión contrastada sobre esta cuestión de los “territorios y ciudades creativas” y la “economía de la cultura” y un conocimiento del sector y de sus necesidades, capacidades, valores y oportunidades, pero no dinero. La cuestión es si son capaces, los distintos departamentos -en este caso Industria y cultura- de trabajar juntos, de colaborar… siempre me sorprende ver como no fluye la información, como se solapan competencias. Esto hay que cambiarlo ya.
[...] Tailor“, que está dedicado (qué agradable sorpresa) al retorno de la Política Industrial. Ya os he contado que la Política Industrial se está poniendo de moda otra vez. Y no sólo en nuestra vieja Europa, también en Estados Unidos y en todos los países [...]